Si, la diferencia entre los productos de cosmética que se venden en supermercados y los que se encuentran en farmacias o parafarmacias radica principalmente en su formulación, control de calidad, respaldo científico y propósito. Vamos a detallarlo:
Formulación: Suelen estar diseñados para un uso más general, con ingredientes básicos y concentraciones estándar que pueden ser menos específicas.
Eficacia: Están orientados a cubrir necesidades generales como hidratación, limpieza o cuidado básico.
Control de calidad: Cumplen con normativas de seguridad, pero generalmente no pasan por pruebas tan rigurosas como los productos de farmacia.
Precio: Suelen ser más económicos debido a los ingredientes y procesos menos complejos.
Marketing: Prioriza la experiencia sensorial (texturas, aromas, presentación) y campañas de publicidad llamativas.
Formulación: Contienen activos dermatológicos más concentrados y específicos, como Ácido hialurónico puro, retinol o niacinamida, respaldados por estudios científicos.
Eficacia: Diseñados para tratar problemas específicos de la piel (acné, manchas, envejecimiento, rosácea, piel sensible, etc.).
Control de calidad: Pasan por controles más estrictos, pruebas dermatológicas y estudios clínicos que avalan su seguridad y eficacia.
Asesoramiento: Pueden adquirirse con recomendación de farmacéuticos o dermatólogos, lo que garantiza un uso adecuado para cada tipo de piel o necesidad.
Precio: Suele ser más elevado, pero está justificado por la calidad de los ingredientes y la investigación detrás de cada producto.
No se trata de que unos sean mejores que otros, sino de las necesidades de cada persona y su tipo de piel:
- Si tienes una piel normal y buscas cuidados básicos, los productos de supermercado pueden ser suficientes.
- Si tienes piel sensible, problemas específico (como acné, manchas, arrugas) o incluso una piel sana, los productos de farmacia son más recomendables por su eficacia y formulación especifica.
La cosmética de farmacia está más orientada al tratamiento y cuidado profundo, mientras que la de supermercado se centra en la higiene diaria. Tu elección dependerá de tus objetivos, tu tipo de piel y tu presupuesto.